viernes, 23 de abril de 2010

Grand Slam "Bilbao - Sanghai"

La megalópolis china podría compartir con Bilbao la final del Grand Slam.

Si todos los aficionados al ajedrez en China se juntaran, sumarían una población superior a la de España. Y harían falta tres Bilbaos para acoger sólo a los que controla la Asociación de Deportes Mentales de Shanghai, una megalópolis de más de veinte millones de almas. Por eso, los promotores que han conseguido llevar la final del Grand Slam de este deporte a la capital vizcaína quieren celebrar la de este año a caballo entre la villa y la anfitriona de la Exposición Universal, un evento en el que se van a dar cita hasta 90 millones de personas de 192 países.
El proyecto es digno de una mente bilbaína sin complejos. Contempla la instalación de la urna insonorizada en la que juegan sus partidas los seis mejores ajedrecistas del mundo en uno de los lugares más transitados de la capital económica de China: los jardines de Yuyuan. Si el proyecto sale adelante, la 'Masters Final' Bilbao-Shanghai se convertirá, en palabras del director de la organización del torneo, Andoni Madariaga, «en el mayor acontecimiento de ajedrez jamás celebrado en China, y uno de los más espectaculares a nivel mundial». Y sería, sin duda, un puente de lujo entre ambas ciudades.
Los tres primeros jugadores del ranking mundial ya han confirmado su asistencia: el noruego Magnus Carlsen, convertido en el número uno más joven de la historia y considerado el Mozart del ajedrez, es un genio que mueve masas; el búlgaro Veselin Topalov y el ruso Vladimir Kramnik, dos ex campeones del mundo, ansían quitarle el trono y prometen emociones fuertes sobre el tablero bicolor.
'Amigos de la final'
Pero todavía hay flecos sueltos. La crisis económica mundial ha complicado el patrocinio de este acontecimiento, que ha contado con el apoyo incondicional de Juan Antonio Samaranch, la figura española más querida en el gigante asiático desde que anunció la celebración de los Juegos Olímpicos en Pekín. «Escribió una carta al alcalde de Shanghai que ha servido para que las autoridades chinas se vuelquen con el torneo. Le estamos muy agradecidos. Hemos lamentado de corazón su fallecimiento», afirma Madariaga.
Hay varios grandes sponsors que también se han volcado en la iniciativa, pero la realidad es que todavía no se han cubierto los 800.000 euros que requiere la celebración de la final, en forma de liga a doble vuelta (en Shanghai del 3 al 9 de septiembre, y en Bilbao del 7 al 13 de octubre). Para solventar este inconveniente, el equipo de Madariaga ha decidido aprovechar la coyuntura económica a su favor, y ligar el ajedrez a otro juego de estrategia: el de los negocios. «Hemos optado por dar la oportunidad de que las empresas pequeñas y medianas patrocinen el evento con una cantidad modesta como 'amigos de la final', y como contrapartida les proporcionaremos un viaje comercial que se valdrá del torneo para atraer la atención y facilitar el contacto con autoridades y empresas locales. Es una iniciativa muy atractiva para que las empresas vascas que no han estado nunca en China analicen las posibilidades de este mercado y se den a conocer», señala.
El público no va a faltar. El juego es una parte intrínseca de la vida en el Gran Dragón, y no hay más que caminar unos metros por los barrios populares de Shanghai para toparse con timbas improvisadas en las que jóvenes y mayores disfrutan compitiendo sobre un tablero. Y las mujeres sacan ventaja a los hombres. China es la ya la primera potencia de ajedrez femenino, con cinco jugadoras entre las 30 mejores, pero sólo dos de los 20 primeros hombres tienen esa nacionalidad.
Otro de los embajadores de Bilbao en China está siendo el periodista Leontxo García, uno de los impulsores de la urna en la que se juega la final del Masters; todo un invento que ha conseguido sacar a la calle un deporte que estaba recluido en círculos muy exclusivos o en Internet. Leontxo tiene muchas esperanzas en que la iniciativa llegue a buen puerto, lo que supondría un espaldarazo enorme para la final del Grand Slam. «Los chinos tienen mucho interés y esta iniciativa de Bilbao puede resultar muy interesante para llegar al público en general, sobre todo si se presentan las bondades que jugar al ajedrez tiene para la salud».
Fuente: elcorreo.com

La urna acristalada de Bilbao podría instalarse en los famosos jardines de Yuyuan, uno de los epicentros de Shanghai.


Andoni Madariaga, Chu Bo (presidente de la Asociación de Deportes Mentales de China) y Leontxo García.

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